Encontré este artículo en El Comercio, que aunque tiene un par de imprecisiones, es un muy buen análisis de qué pasó con la selección.
¿De quién es la culpa?
Alejandro Ribadeneira, coeditor
¿En realidad, es tan simple reducir la eliminación de Ecuador en la falta de un goleador, la ausencia de un entrenador experimentado y que la altitud de Quito ya no asusta tanto como antes?
¿Cuándo se perdió la clasificación al Mundial de Sudáfrica? ¿En Santiago, donde la Tricolor dejó escapar la última oportunidad que nos daban las matemáticas?
¿Fue cuando el árbitro Salvio Fagundes no pitó un penal para Ecuador y sí para Uruguay? ¿Fue ante el DT Óscar Tabárez, en ese mismo partido, cuando todos festejaron el gol de Antonio Valencia, bajaron la guardia y los disciplinados uruguayos, que habían anulado a los tricolores, empataron inmediatemente? ¿O fue en Medelín, donde se hizo jugar al lesionado Carlos Tenorio frente a Colombia, no duró ni 20 minutos y se improvisaron cambios sobre la marcha?
¿Fue cuando Iván Hurtado reprendió al DT Sixto Vizuete en pleno cotejo en Medellín? ¿Cuando Brasil y Paraguay anotaron goles en el último minuto y salieron ilesos del Atahualpa por primera vez en ocho años? ¿Cuando se perdió en Venezuela y sumamos seis puntos perdidos con los llaneros, algo inédito? ¿Cuando Christian Benítez anotó el gol del triunfo sobre Chile en Quito, se sacó la camiseta para festejar, se hizo sacar una amarilla y no jugó en Venezuela?
¿O fue cuando, en ese mismo partido, Antonio Valencia se hizo sacar una roja y tampoco jugó en Venezuela? ¿Cuando Argentina empató en el último minuto en Buenos Aires y el DT Vizuete le echó la culpa al árbitro y no a su descuidada defensa? ¿Cuando el DT Vizuete se negó a poner de titular a Joffre Guerrón frente a Colombia en Quito porque, según dijo el entrenador, el mejor jugador de la Copa Libertadores 2008 no era el que todos pensaban?
¿Fue cuando el presidente de la Ecuafútbol, Luis Chiriboga, nombro a Vizuete, sin experiencia en equipos de Primera, técnico de la Selección, llevado por la euforia de la goleada sobre Perú –la evidencia de que el grupo no puso lo que tenía que poner-? ¿O fue cuando Édison Méndez renunció a la Tricolor, habló mal de Vizuete pero regresó al equipo con una inmensa cuota de poder e influencia?
¿Cuando el DT Luis Fernando Suárez renunció en el camerino del Defensores del Chaco, después de acumular tres derrotas –dos por goleadas-? ¿Cuando, a pesar de que era notorio el divorcio entre Suárez y los jugadores, la Ecuafútbol no cambió de entrenador después del Mundial de Alemania?
En realidad, todo está relacionado. Han sido tres años de retrocesos, improvisaciones y pésimas decisiones. Una llevó a la otra y condujo hacia la eliminación, con la fatalidad del cáncer que silencioso se expande. Las victorias solamente tapaban los errores de fondo. No solo era la falta de un nueve. No solo era la falta de experiencia en la banca. No era solo que tenemos muchos jugadores en el exterior y que les cuesta adaptarse a la Sierra. Era falta de humildad.
Era creer que habíamos dejado atrás la era de ser parte de los perdedores y de que teníamos el derecho divino de ir al Mundial. Esto es un error frecuente. Les pasó a los peruanos en los 70 y a los colombianos en los 90. Ecuador brilló en la década del 2000. Ahora que esta generación está extinta, hay que volver a empezar.
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